Drivana, startup mexicana de movilidad, busca transformar la renta de vehículos mediante un modelo de economía colaborativa que conecta a propietarios de autos particulares con personas que necesitan movilidad, eliminando además uno de los principales obstáculos del sector: la exigencia de contar con tarjeta de crédito.
La plataforma funciona bajo un esquema peer-to-peer, similar al de otras aplicaciones de economía compartida. Los propietarios, denominados anfitriones, pueden poner sus vehículos disponibles, definir horarios y establecer puntos de entrega para generar ingresos con unidades que permanecen estacionadas gran parte del tiempo.
De acuerdo con Edson Arteaga, fundador y CEO de Drivana, los anfitriones generan en promedio entre 12,000 y 15,000 pesos mensuales por vehículo. Algunos usuarios han llevado el modelo más allá y han construido pequeñas flotillas de cuatro o cinco automóviles dentro de la plataforma.
Drivana obtiene entre 10% y 30% de comisión sobre el valor de cada reserva. Actualmente cuenta con más de 4,500 vehículos registrados, distribuidos entre más de 250 modelos, y tiene presencia en Ciudad de México, Monterrey, Guadalajara, Mérida y Cancún.
La propuesta busca aprovechar un activo que suele permanecer subutilizado. Según las estimaciones citadas por la empresa, en México existen más de 30 millones de automóviles estacionados durante buena parte del tiempo.
Uno de los principales diferenciadores de Drivana está en el proceso de evaluación de los usuarios. Las arrendadoras tradicionales suelen solicitar tarjetas de crédito y líneas disponibles que pueden ir desde 50,000 hasta más de 120,000 pesos, una condición que puede excluir a personas sin acceso a este producto financiero.
Para reducir esa barrera, la startup desarrolló tecnología propia basada en inteligencia artificial que analiza más de 350 variables y puntos de verificación a partir de documentos como identificación oficial y licencia de conducir.
“El hecho de que no tengas una tarjeta de crédito no quiere decir que no seas una persona confiable. Evaluamos perfiles mediante inteligencia artificial sin tener esa restricción”, explicó Arteaga.
El sistema permite estimar el perfil de riesgo de cada usuario y establecer condiciones de renta sin depender únicamente del historial asociado con una tarjeta de crédito. La plataforma también busca evitar depósitos elevados y cargos inesperados durante la contratación.
Este enfoque convierte a la inteligencia artificial en una herramienta para ampliar el acceso a un servicio tradicionalmente vinculado con requisitos financieros específicos. Al mismo tiempo, Drivana debe equilibrar esa flexibilidad con la evaluación de riesgos y la seguridad necesaria para proteger tanto a quienes rentan como a los propietarios de los vehículos.
La startup comenzó operaciones en 2023 con cinco automóviles y una lista de espera de 50 personas. Actualmente supera los 35,000 usuarios y, de acuerdo con su fundador, ha duplicado sus operaciones año con año.
Hasta ahora, Drivana ha levantado 1.2 millones de dólares en capital de riesgo. Entre sus inversionistas y aliados aparecen Grupo Flecha Amarilla y Movtech Capital, el brazo de corporate venture capital de Encontrack.
La compañía prepara una nueva ronda de financiamiento con la que busca consolidar su presencia en más ciudades mexicanas y avanzar en su internacionalización.
Dentro de sus planes se encuentra llegar a Colombia y Chile entre 2027 y 2028, llevando a otros mercados latinoamericanos un modelo que combina economía colaborativa, movilidad e inteligencia artificial.
Drivana muestra cómo la IA puede utilizarse más allá de la automatización: en este caso, para evaluar riesgo, ampliar el acceso a la renta de autos y convertir vehículos particulares en activos capaces de generar ingresos recurrentes.
Fuente: https://www.cronista.com/mexico/finanzas-economia/drivana-el-airbnb-de-los-autos-usados-usa-ia-para-eliminar-la-tarjeta-de-credito-en-la-renta-de-vehiculos/